¿Cómo se elige el tratamiento psicológico ideal? El Análisis Funcional.
Bienvenidos al blog de Conducta & Cambio, una clínica de psicología conductual especializada en terapia basada en evidencia. Aquí encontrarás información clara y confiable sobre salud mental, tratamiento psicológico y análisis del comportamiento. En este espacio te explicamos qué sucede en las primeras sesiones de terapia, cómo realizamos una evaluación personalizada y de qué manera elegimos el tratamiento más adecuado para cada persona, siempre con un enfoque científico y centrado en resultados reales y que duran a largo plazo.
Jonathan Zavala/ Hugo Acosta
2/23/20264 min read
¿Te has preguntado que hacemos los psicólogos de Conducta y Cambio en la primera sesión contigo?, ¿Cómo es que elegimos el mejor tratamiento para ti?, ¿Lo elegimos por azar? La respuesta está aquí…
1. Análisis funcional
Dentro de la psicología existen muchos manuales de tratamiento para distintos problemas, como la ansiedad, la depresión o los problemas de conducta. Estos manuales han sido creados con base en investigaciones científicas y, sin duda, son una herramienta muy valiosa para los profesionales de la salud mental.
A simple vista, podría parecer lógico pensar que, cuando encontramos alguno de estos problemas en consulta, lo mejor sería tomar un libro y seguirlo paso a paso para obtener los mejores resultados. Es decir, aplicar una “receta” ya establecida.
Pero… ¿realmente eso es lo más adecuado para todos los casos?
La respuesta sería: solo si la persona que recibimos en el consultorio fuera exactamente igual a la del libro. Y la realidad es que esto no sucede. Cada persona es distinta, tiene una historia de vida diferente, experiencias únicas, una forma particular de pensar, sentir y actuar.
Aunque dos personas tengan el mismo diagnóstico, por ejemplo, depresión o ansiedad, no significa que su problema sea idéntico. Una persona puede estar deprimida por una pérdida, otra por problemas laborales, otra más por conflictos familiares o de pareja. Lo que sienten puede parecer parecido, pero las causas, las situaciones que lo activan y la forma en que enfrentan su problema son diferentes. Por eso, aplicar el mismo tratamiento exactamente igual a todos puede dar resultados muy distintos.
Un ejemplo sencillo para entenderlo mejor:
Imagina que tienes cuatro plantas que, a simple vista, se ven igual de mal: todas tienen las hojas caídas, amarillas y no están creciendo. Es decir, todas presentan síntomas muy parecidos.
Si solo te quedas con lo que ves por fuera, podrías pensar que el problema es el mismo en todas y que basta con aplicar un solo tratamiento para resolverlo.
Pero cuando revisas con más detalle, te das cuenta de algo muy distinto:
La primera planta, está así, porque le falta agua.
La segunda planta, está así, porque recibe demasiado sol.
La tercera planta, está así, porque tiene una plaga de pulgones en las hojas.
La cuarta planta, está así, porque tiene una plaga distinta en la raíz.
Ahora imagina que decides aplicar un solo tratamiento para las cuatro plantas, por ejemplo, un insecticida fuerte.
¿Qué pasaría?
A la planta que sí tenía la plaga correcta, el tratamiento sí le ayudaría.
A la que tenía falta de agua, no le serviría de nada.
A la que tenía exceso de sol, tampoco le ayudaría.
A la que tenía una plaga diferente, probablemente no le funcionaría.
Incluso, algunas podrían empeorar, porque el tratamiento no era el que realmente necesitaban.
Este ejemplo nos muestra algo muy importante: aunque el problema se vea igual por fuera, las causas pueden ser completamente distintas. Y si no entendemos bien la causa, el tratamiento puede no funcionar o incluso empeorar la situación.
¿Qué relación tiene esto con la psicología?
Esto mismo ocurre en psicología. Dos personas pueden tener el mismo diagnóstico, por ejemplo, ansiedad o depresión, pero:
Lo que originó el problema puede ser distinto.
Las situaciones que lo detonan no son las mismas.
La forma en que cada persona intenta manejarlo también es diferente.
Y las consecuencias que obtiene con su comportamiento no siempre son iguales.
Por esta razón, dar exactamente el mismo tratamiento a todos, sin analizar el caso de cada persona, no siempre es lo más efectivo ni lo más adecuado.
¿Cuál es la solución a esto? El análisis funcional del comportamiento
¿Qué es el análisis funcional del comportamiento?
En la psicología basada en evidencia y en Conducta y Cambio, antes de elegir cualquier tipo de tratamiento, realizamos, en las primeras sesiones, una evaluación llamada análisis funcional del comportamiento.
De forma sencilla, el análisis funcional es una manera de entender a fondo el problema de cada persona. No solo vemos el “síntoma”, sino todo lo que hay alrededor de él.
Metafóricamente hablando, es como una radiografía del problema. Así como una radiografía permite ver qué pasa dentro del cuerpo, aunque no se vea por fuera, el análisis funcional nos permite ver con más claridad qué está ocurriendo en la conducta de la persona.
Esta “radiografía” nos ayuda a responder tres preguntas muy importantes:
1. ¿Qué origina el comportamiento?
Aquí buscamos identificar qué situaciones, pensamientos, emociones o eventos están dando inicio al problema. Por ejemplo:
¿Aparece la ansiedad después de una discusión?
¿La tristeza surge tras sentirse rechazado?
¿El enojo aparece cuando alguien siente que no fue tomado en cuenta?
Esto nos ayuda a entender qué cosas disparan la conducta.
2. ¿Cómo es la conducta problemática?
En este punto se describe el comportamiento de manera clara y concreta:
¿Cómo se presenta?
¿Con qué frecuencia ocurre?
¿Cuánto tiempo dura?
¿En qué lugares aparece?
¿Con qué personas ocurre más?
No es lo mismo decir “me siento mal” que describir exactamente qué hace la persona cuando tiene ese malestar.
3. ¿Qué consecuencias tiene la conducta?
Aquí analizamos qué pasa después de que la persona actúa de cierta forma. Por ejemplo:
¿La conducta hace que el malestar disminuya por un momento?
¿Al hacerlo la persona recibe atención, recibe algo gratificante, evita un problema, se aleja de algo que le incomoda?
Muchas veces, aunque una conducta sea dañina a largo plazo, se mantiene porque a corto plazo produce algún alivio o beneficio. Esto explica por qué muchos problemas se repiten una y otra vez.
¿Para qué sirve todo esto?
Gracias al análisis funcional, los terapeutas de Conducta y Cambio, no trabajan con suposiciones, sino con una comprensión clara del problema y de cada persona. De esta manera, es posible:
Elegir el tratamiento más adecuado.
Ajustar las técnicas a las necesidades específicas del paciente.
No aplicar soluciones genéricas, sino estrategias personalizadas.
En resumen, durante la primera sesión tu terapeuta de Conducta y Cambio realizará una evaluación de tu problema mediante el análisis funcional, que le permitirá entender:
a) por qué una persona hace lo que hace,
b) qué mantiene su problema
c) y qué necesita exactamente para poder cambiarlo.
Esperamos que esta información te sea de utilidad y te brinde certeza acerca de tu proceso terapéutico en Conducta & Cambio.
